Estudiante del último año de Arquitectura, FADU - UBA.
Soy Santiago, estudiante del último año de Arquitectura en la FADU - UBA. Me interesan todas las instancias de los proyectos y el diseño en general: involucrarme en cada etapa, desde el primer dibujo, el presupuesto, el modelado y los renders, hasta el proceso de la obra.
Lo que más disfruto es la representación gráfica y el armado de visualizaciones para evaluar distintas opciones y definir las propuestas. Al mismo tiempo, sé que la arquitectura no se queda en las imágenes: me encanta el trabajo en obra y la bajada a la realidad que implica coordinar proveedores, administrar presupuestos y entender la logística cotidiana.
Me motiva interactuar con los clientes para comprender qué buscan y transformarlo en espacios reales. Además, cuento con amplia familiaridad con herramientas tecnológicas y digitales para optimizar tiempos, resolver problemas y generar soluciones prácticas.
El Centro de Investigación y Difusión de Prácticas Agroecológicas, ubicado en San Patricio del Chañar (Neuquén), surge como una respuesta arquitectónica a los desafíos ambientales de una región afectada por la explotación de hidrocarburos. Su propósito es investigar las condiciones actuales y educar a los productores locales sobre prácticas sostenibles, integrando en su programa laboratorios, un auditorio y un invernadero experimental para vincular la ciencia con la práctica agrícola.
Constructivamente, el edificio prioriza la sostenibilidad mediante el uso de madera laminada cruzada (CLT) de producción local para su estructura principal, reduciendo significativamente la huella de carbono y garantizando eficiencia térmica. Este sistema se complementa con aberturas de policarbonato alveolar para optimizar la luz natural, logrando una integración armónica con el entorno y promoviendo la regeneración del paisaje productivo.















La Nave para la Producción de Cooperativas se concibe como una gran infraestructura urbana que busca integrar espacios de trabajo colaborativo con la vida pública de la ciudad. El proyecto se emplaza en relación directa con un parque exterior habitable, funcionando como un comunicador que alberga un programa diverso: talleres de oficios (carpintería, herrería, textil, entre otros), una biblioteca, áreas de coworking y un auditorio.
Constructivamente, el edificio se define por una estructura perimetral de columnas de hormigón armado y una cubierta sostenida por reticulados metálicos de grandes luces. El volumen superior está envuelto por una malla microperforada que filtra el asoleamiento y oculta la escala real del espacio interior. Esta piel exterior revela la gran espacialidad en doble altura y la circulación perimetral libre recién al ingresar, garantizando una conexión visual y fluida constante con el entorno.









Primer proyecto de gestión y ejecución integral: vivienda de fin de semana de estilo rural en la provincia de Buenos Aires. El diseño se articula en torno a una gran galería —núcleo central de la vida social con parrilla— vinculada al estar-comedor-cocina a través de un ventanal balcón de tres paños que disuelve el límite con el paisaje de campo.
Coordinada a 200 km de distancia y con presupuesto restrictivo, se planificó una ejecución en etapas: fundaciones y estructura monolítica de hormigón en fase inicial, mampostería tradicional de ladrillo hueco y cubierta liviana en chapa y perfilaría metálica, logrando el carácter rural de forma racional y económica.








El Centro Cultural e Interpretación “Tunquelén”, emplazado en el entorno natural de San Patricio del Chañar, es un proyecto de carácter conceptual que busca poner en valor la identidad y la memoria del pueblo Mapuche. Alejado de la trama urbana, el complejo se concibe como un espacio de reflexión y encuentro, respondiendo al contexto territorial, social e histórico de las comunidades en Neuquén y Río Negro.
Arquitectónicamente, el proyecto se organiza a través de una plaza central que articula dos volúmenes complementarios. Por un lado, un pabellón circular de estructura radial y óculo cenital que reinterpreta la morfología y la esencia espacial de la tradicional ruca mapuche. Por el otro, una gran estructura triangular que, mediante su fachada completamente vidriada, abre el espacio interior hacia el paisaje, generando un diálogo respetuoso entre la arquitectura ancestral y la escala contemporánea.







